Abrir · 5 minutos. Leer el objetivo y el ejemplo. Preguntar qué decisiones tomó quien lo escribió.
Planificar · 5 minutos. Elegir personajes y conflicto. Se puede conversar, dibujar o hacer una lista.
Escribir · 15 a 25 minutos. Probar una versión propia. Usar el aula digital o papel.
Revisar · 10 minutos. Elegir un criterio de la ficha y modificar una parte del texto.
Cerrar · 5 minutos. Compartir voluntariamente una decisión o descargar el trabajo para entregarlo por el medio habitual de la clase.
Para una clase corta, dividir escritura y revisión en dos encuentros. Las duraciones de cada ficha son orientativas.
Acompañar sin escribir por el estudiante
Una devolución útil puede señalar un logro concreto, hacer una pregunta y proponer una revisión: «El gesto de esconder la llave muestra tensión. ¿Qué teme perder el personaje? Probá agregar una acción que lo sugiera».
Valorar la relación entre la consigna y las decisiones del texto.
Observar si hay detalles que orientan al lector y si las acciones se conectan.
Comparar versiones y escuchar por qué se hizo un cambio.
Trabajar ortografía y puntuación en una pasada específica, sin reducir toda la devolución a errores.
Estos criterios orientan la conversación sobre el proceso. El tutor Simón ofrece una devolución con IA y una nota opcional orientativa en el modo Aula; la evaluación final corresponde al docente.
Distintas maneras de participar
Permitir una extensión menor, dictado con las herramientas del dispositivo, escritura en parejas o planificación oral. Los ejemplos se pueden leer en voz alta. Nadie necesita contar experiencias privadas: todos los personajes y situaciones pueden ser inventados.
Compartir los textos es voluntario. En equipos compartidos, sugerir seudónimo, descargar el archivo y borrar el borrador al terminar. El aula guarda un borrador por actividad en ese navegador. Si el estudiante activa el guardado automático en su cuenta, también conserva el trabajo de forma privada en el sitio. No se envía al docente. La entrega se realiza por el canal que acuerde la clase.
Un recorrido de cuatro encuentros
1. Descripción: construir un espacio. 2. Diálogo: poner allí a dos personajes con deseos distintos. 3. Narrador: volver a la escena desde otra mirada. 4. Reescritura: revisar y reunir las versiones en una carpeta. Cada estudiante puede guardar sus archivos para observar su proceso.
FICHA DE CLASE · Microcuento
Una historia en un bolsillo
Objetivo: Construir una historia breve en la que algo cambie. Tiempo orientativo: 30 minutos · Para empezar
Consigna
Escribí un microcuento de 50 a 100 palabras. Alguien encuentra un objeto cotidiano fuera de lugar. Ese hallazgo cambia una decisión. Buscá un título que agregue una pista sin explicar el final.
Ejemplo original
La abuela dejó dos tazas. Hacía un año que vivía sola. Cuando llamaron a la puerta, escondió la segunda: todavía no estaba lista para perdonar.
Pasos
Elegí el objeto, quién lo encuentra y qué esperaba hacer.
Escribí un comienzo, un cambio y una consecuencia.
Recortá una explicación y probá un título distinto.
Para revisar
Ocurre un cambio, además de describirse una situación.
El objeto participa en la historia.
El título aporta algo que el texto no repite.
Para acompañar: Comparen dos títulos para el mismo texto. ¿Cómo cambia lo que espera el lector? Ampliación: reescribir con la mitad de palabras.
Objetivo: Mostrar un conflicto mediante voces y acciones. Tiempo orientativo: 40 minutos · Para empezar
Consigna
Escribí entre 150 y 250 palabras: dos personajes quieren usar la misma llave por motivos diferentes. Ninguno dice directamente para qué la necesita. Combiná diálogo con gestos y acciones.
Ejemplo original
—¿Vas a tardar?
Tomás tapó la valija con su campera.
—Depende. ¿Por qué?
Ella estiró la mano hacia la llave.
Pasos
Anotá en privado qué quiere cada personaje.
Escribí el intercambio sin revelar esos deseos de forma directa.
Leelo en voz alta y agregá un gesto que cambie el sentido.
Para revisar
Se distinguen las voces de los personajes.
Los gestos aportan información.
El intercambio modifica la relación o la situación.
Para acompañar: Leer de a dos es opcional. También pueden marcar las voces con colores. Conversen sobre qué información infirieron y qué palabras permitieron hacerlo.
Objetivo: Elegir detalles sensoriales desde una mirada particular. Tiempo orientativo: 35 minutos · Para empezar
Consigna
Describí una estación, una biblioteca o una playa en 120 a 200 palabras, desde la mirada de alguien que espera una noticia. Usá tres sentidos y evitá nombrar directamente su emoción.
Ejemplo original
El reloj de la estación hacía más ruido que los trenes. Cada vez que vibraba un teléfono, Inés aflojaba la mano sobre el suyo. El café se había enfriado.
Pasos
Elegí el lugar y la noticia que espera el personaje.
Listá cinco detalles y conservá los tres más expresivos.
Integralos en una pequeña acción; evitá hacer un inventario.
Para revisar
Los detalles permiten imaginar el lugar.
La selección sugiere cómo se siente el personaje.
La descripción acompaña una acción.
Para acompañar: Ofrecer una imagen o permitir un lugar inventado. No exigir recuerdos personales. Ampliación: describir el mismo espacio desde una emoción opuesta.
Objetivo: Explorar cómo el narrador limita y selecciona la información. Tiempo orientativo: 45 minutos · Un paso más
Consigna
Una mochila aparece en un aula vacía. Escribí dos versiones de 80 a 120 palabras cada una: primero en primera persona, desde quien la encuentra; luego en tercera persona, siguiendo a quien la dejó. Mantené el mismo hecho, pero cambiá la información disponible.
Ejemplo original
Yo: «La mochila estaba debajo de mi banco. Pensé que alguien se había equivocado». / Tercera persona: «Mara volvió al pasillo. Había elegido ese banco porque era el único que Julián usaba siempre».
Pasos
Decidí qué pasó y qué sabe cada personaje.
Escribí cada versión sin contar lo que su protagonista desconoce.
Agregá dos líneas explicando qué cambió para el lector.
Para revisar
Cada versión sostiene su punto de vista.
Los hechos centrales son compatibles.
La segunda mirada aporta otra interpretación.
Para acompañar: Distinguir autor, narrador y personaje con el ejemplo. Preguntar qué sabe el lector en cada versión y dónde lo descubre.
Objetivo: Introducir un hecho extraño en un mundo cotidiano y sostener la duda. Tiempo orientativo: 50 minutos · Un paso más
Consigna
Escribí de 200 a 350 palabras. En un lugar cotidiano aparece algo imposible: un reflejo que se demora, una puerta que cambia de sitio o una voz en una radio apagada. Mostrá una reacción y dejá abiertas dos explicaciones posibles.
Ejemplo original
Apagué la radio, pero la voz siguió dando el pronóstico de mañana. Dijo mi nombre. En el departamento de al lado alguien subió el volumen.
Pasos
Presentá la rutina con dos detalles concretos.
Introducí una única alteración y una reacción verosímil.
Revisá el cierre para que la incertidumbre tenga pistas.
Para revisar
El inicio establece un mundo reconocible.
Lo extraño afecta al personaje.
La duda se apoya en detalles del relato.
Para acompañar: No identificar lo fantástico simplemente con monstruos o magia. En esta propuesta se trabaja la vacilación entre explicaciones. Permitir una anomalía amable, sin contenido de terror.
Objetivo: Revisar decisiones y explicar sus efectos en la lectura. Tiempo orientativo: 40 minutos · Un paso más
Consigna
Elegí un párrafo propio o el ejemplo de abajo. Copiá una primera versión y una revisada, con esos rótulos. Reemplazá una emoción explicada por una acción, precisá un detalle y eliminá una repetición. Cerrá con tres líneas sobre tus cambios.
Ejemplo original
Estaba muy nerviosa porque tenía que entrar. La puerta era una puerta vieja. Sentía muchos nervios. Finalmente decidió entrar al lugar.
Pasos
Detectá una explicación, una imprecisión y una repetición.
Probá cambios que conserven lo que querés contar.
Compará ambas versiones y explicá qué ganó o perdió el texto.
Para revisar
Se pueden comparar ambas versiones.
Los cambios tienen una intención reconocible.
La reflexión explica efectos, no solo enumera correcciones.
Para acompañar: Valorar las decisiones argumentadas, no una única versión correcta. Una revisión puede recuperar una frase anterior si el estudiante justifica su elección.